Llegamos por sorpresa para una parte importante, así que fue un momento precioso.
De Narón no vimos mucho, pero si alquilamos un coche para ver los alrededores.
La primera parada fue en VALDOVIÑO y su playa de A Frouxeira. Al ser octubre había poca gente paseando y se estaba de lujo. Hay un paseo que te lleva hasta otras playas.
De aquí ya fuimos a CEDEIRA. Es una preciosa localidad marinera. Su playa es muy tranquila y tiene un paseo marítimo por el que perderte muy agusto.
Veníamos a comer a un restaurante que Rubén ya había visitado en otra ocasión, pero estaba cerrado así que pasamos al plan B. Fuimos a comer a la Taberna El Puntal, en VILARRUBE , nos lo habían recomendado y sin duda, acertamos. Está en la carretera, al pie de una ladera que da a la ría antes de un puente (no hay que perdérselo).
Comimos raciones de calamares (sin gluten), marraxo y secreto, todo de diez. El local y el entorno, también merecen la pena y el precio muy razonable, dos personas, con refresco y copa de vino 25,90 €.
De camino hacia casa, paramos en el Faro de Meiras, en la punta de Frouxeira, un lugar que merece la pena por el entorno y por los acantilados. El faro es modernista, se construyo a principios de los 90.
Por la mañana fuimos a Ferrol a devolver el coche y a ver algo de la ciudad. Intentamos llegar al puerto, pero debido a las obras, acabamos llegando al Museo de la Marina. Resultó interesante verlo, dentro hay cosas curiosas de la época y unas maquetas impresionantes.
Ya de vuelta a Narón, comimos en familia, y a recoger maletas que tocaba buscar opciones para llegar a Coruña.
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